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El Colegio de San Ildefonso fue una de las instituciones
educativas más importantes de la capital de la Nueva
España. Su fundación por los jesuitas data de
1588, como seminario donde residían los estudiantes
de la Congregación. Hacia 1618 empezó a funcionar
bajo el Patronato Real otorgado por Felipe III, estableciéndose
así el Real y Más Antiguo Colegio de San
Ildefonso.
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A principios del siglo XVIII fue reedificado, dando lugar al
inmueble que hoy conocemos y que es considerado uno de los ejemplos
más sobresalientes de la arquitectura civil de la ciudad
de México.
Tras la expulsión de los jesuitas decretada por el rey
Carlos III en 1767, el edificio tuvo diversas funciones: cuartel
de un batallón del Regimiento de Flandes, colegio administrado
por el gobierno virreinal y dirigido por el clero secular, sede
temporal de la Escuela de Jurisprudencia, de algunas cátedras
de la Escuela de Medicina y cuartel de las tropas norteamericanas
y francesas en 1847 y 1862 respectivamente.
La historia de esta fundación jesuita concluyó
para dar paso a la institución de espíritu liberal
que sentaría las bases del nuevo sistema educativo y
que más tarde llegaría a convertirse en el núcleo
principal de la Universidad Nacional. En 1867, el gobierno de
Benito Juárez emprendió una reforma en el campo
de la educación y sus instituciones. La Ley Orgánica
de Instrucción Pública creó la Escuela
Nacional Preparatoria, que se estableció en el edificio
del Colegio de San Ildefonso. Su primer director fue el doctor
Gabino Barreda (1818-1881), quien llevó a cabo
un innovador plan de estudios con base en los principios de
la filosofía positivista de Augusto Comte.
En 1910, la Escuela Nacional Preparatoria pasó a formar
parte de la Universidad Nacional fundada por Justo Sierra.
Durante más de seis décadas continuó siendo
la cuna de varias generaciones de intelectuales y destacadas
personalidades. En 1978 el inmueble dejó de ser sede
del plantel nº 1 de la Escuela Nacional Preparatoria. El
edificio permaneció cerrado al público hasta 1992,
en que fue restaurado para albergar la exposición México:
Esplendores de 30 siglos. Desde esa fecha, el Antiguo
Colegio de San Ildefonso es un centro de arte, sede para
exposiciones temporales de relevancia. |
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